Día 1. Cómo olvidé darle de comer al gato
¿Quién iba a imaginar que la semántica fuera tan importante? Necesitaba hablar de eso con alguien, y enseguida. Miré al gato. Él soltó un «Miau» insistente. Entonces comprendí que había llegado el momento de escribir la primera entrada del blog. Y de darle de comer al gato.